1. Atención a los clientes
  2. Instalaciones
  3. Capacitación del personal
  4. Productos de calidad
  5.  Horario de atención

Al iniciar un negocio la mayoría nos enfocamos en ahorrar lo más posible para hacerlo funcionar, sobre todo en los autolavados donde la mayoría de sus emprendedores encuentra refugio a una situación de escasez financiera. Sin embargo, eso no basta para que el negocio logre el ansiado éxito que todos esperamos alcanzar algún día. Para lograrlo hay que pensar no solo en nuestras finanzas, sino también en las necesidades y aspiraciones de nuestros clientes, para ir más allá de un servicio que tiende a estancarse en la informalidad la mayoría de las veces.

Atención a los clientes.

Sin duda el factor más importante en todo negocio es el trato respetuoso y amable. Cosa que en la mayoría de los autolavados prácticamente no aplica pues el cliente usualmente es recibido por el lavador, personaje que solo esta ocupado en lavar los autos y se limita cuando mucho a recibir con pocas palabras al cliente para darle instrucciones de donde aparcar su auto para brindarle el servicio.

Esta práctica habitual de todo negocio informal requiere de al menos

 

Instalaciones.

Cuando visitamos un negocio inmediatamente nos damos idea de lo confiable que es por su ubicación, la limpieza y orden, calidad del mobiliario, la identidad de marca, el aspecto del personal, así como otras amenidades y accesorios que harán más amena nuestra visita.

Para un autolavado uno de los aspectos más importantes es el precio a cobrar por el servicio, y un factor clave para conseguirlo es el aspecto general de nuestras instalaciones, jamás podrá compararse lo que un cliente esta dispuesto a pagar por un servicio en un lote baldío sentado en una silla de plástico bajo una sombrilla que en un autolavado con el aspecto de una agencia automotriz sentado en un un cómodo sillón viendo contenido de interés en una pantalla y con un café en la mano.

Conseguirlo requiere una fuerte inversión en un principio pero valdrá la pena ya que el ingreso será proporcional a la calidad y buena ubicación de tus instalaciones.

Horario de atención.

El que tenga tienda que la atienda decían los abuelos con sabiduría. 

Gran parte de la acreditación de un negocio tiene que ver con la simple regla de ser puntual en la apertura de nuestro establecimiento, ya que muchos clientes ocupan nuestras primeras horas de apertura para un servicio cuando tienen la urgencia del mismo. 

Es nuestra responsabilidad que nuestros servicios ofrezcan la mayor disponibilidad posible, pues un cliente no atendido es un cliente perdido.

Si bien es cierto que no siempre es costeable ofrecer el servicio todo el tiempo, es indispensable contar con personal disponible en la horas críticas del día y mantener personal de reserva en un horario lo más flexible posible.

Así también tomar en cuenta que las primeras horas de los días feriados suele haber un pico de ventas.

Capacitación del personal.

Por más de 150 años desde que se inventó el automóvil, los fabricantes dispusieron las refacciones y capacitaron técnicos para mantenerlos en funcionamiento. Sin embargo ese grado de especialización no abarcó la limpieza debido a que, después del caballo, esta pieza de maquinaria no tenía otra función que la de transportar personas o mercancías. Por lo que su limpieza solo constaba en echarle agua y pasarle un trapo encima, técnica que apenas ha variado hasta nuestros días.

Apenas a mitad del siglo pasado se empezó a brindar el servicio de limpieza en las estaciones de servicio que al mismo tiempo ofrecían la carga de combustible y el mantenimiento mecánico a los vehículos. Donde una vez más la limpieza del vehículo quedó relegada como un trabajo secundario por el que se pagaba una propina.

Actualmente los autolavados

Productos de calidad.

Dice el dicho que lo barato sale caro, y tus clientes se dan cuenta de ello.

Profesionalización del negocio.

Y se debe a la inexperiencia de los propietarios en la correcta administración del negocio, pues el negocio del autolavado tiene en su mayoría un origen informal, de la misma manera que lo tiene un puesto de tacos.

Si bien el ahorro de recursos en etapas tempranas de desarrollo del negocio es fundamental; mantenerlo de forma sostenida sin fomentar una cultura de calidad y profesionalización nos llevará inminentemente al fracaso. 

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